M. C. Lamamie de Clairac

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El proceso de creación de un cuadro abstracto: del lienzo en blanco a la obra terminada

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Pintura abstracta geométrica y colorida de M. C. Lamamie de Clairac con relieve de espátula, que ilustra las capas de materia del proceso de creación
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Un lienzo en blanco, un primer gesto, y después horas de capas superpuestas y pasadas de espátula antes de que una composición se sienta por fin terminada. ¿Cómo nace realmente un cuadro abstracto? Paso a paso, una pintora geométrica formada entre Buenos Aires y São Paulo cuenta el proceso de creación de una obra, desde la intención inicial hasta el momento, siempre difícil de precisar, en que un cuadro está terminado.

Un lienzo en blanco sobre el caballete, un tubo de acrílico recién abierto, y nada más que un gesto: el primero de una larga serie que, horas o a veces días después, terminará en una composición que por fin considero acabada. El proceso de creación de un cuadro abstracto sigue siendo un misterio para quien nunca ha sostenido una espátula de pintar: a diferencia de una obra figurativa, no hay un modelo que copiar ni un boceto que rellenar de color. En este nuevo artículo del Diario cuento, paso a paso, cómo nace realmente una pintura abstracta en mi taller del Tarn — desde la intención inicial hasta el momento, siempre delicado de identificar, en que un lienzo está de verdad terminado.

El punto de partida: un lienzo en blanco y una intención

Nunca parto de un boceto cerrado ni de una fotografía que reproducir. El punto de partida se parece más a una intención: una paleta de colores que llevo días rumiando, un contraste cromático que quiero probar, o simplemente las ganas de recuperar una sensación — la luz de un recuerdo brasileño, la energía de una calle de Buenos Aires. Esa intención es deliberadamente amplia: marca una dirección, no un resultado. Es el propio lienzo, a medida que avanzan las primeras capas, el que poco a poco me indica hacia dónde ir.

Componer sin boceto previo: geometría e intuición

Formada en pintura entre Buenos Aires y São Paulo, heredé una relación muy geométrica con la composición: el lienzo se piensa casi siempre en planos de color, líneas de fuerza y zonas que dialogan entre sí, más que en una sucesión de detalles. No dibujo la composición a lápiz antes de pintar: la construyo directamente con pintura, por bloques sucesivos, alejándome con regularidad para juzgar el equilibrio general del lienzo. Es un diálogo constante entre la intuición, que guía el primer gesto, y una mirada más analítica, que comprueba si las masas de color y los contrastes se sostienen juntos.

Construir la materia: capas de acrílico y relieve de espátula

Una vez fijada la composición general, el trabajo se vuelve más físico. Trabajo exclusivamente con acrílico, por su rápido secado, que permite superponer varias capas en una misma sesión, a diferencia del óleo, que obliga a esperar varios días entre cada pasada. En muchos lienzos, como Synthèse d'Or, Équilibre o Nuit d'été, dejo el pincel por la espátula: la pintura, aplicada con espesor, conserva la huella del gesto y crea un relieve que la luz revela de forma distinta según la hora y el ángulo de la mirada. Esta etapa puede repetirse durante varias sesiones, cada nueva capa corrigiendo, densificando o contradiciendo deliberadamente la anterior.

Las etapas de la creación, en orden

  • La intención: una paleta, un contraste o una sensación que explorar, sin boceto previo
  • La composición: construcción directa con pintura, en planos de color y líneas de fuerza
  • La puesta en color: primeras capas de acrílico, a menudo con pincel, para fijar las grandes masas
  • El trabajo de materia: pasadas de espátula, espesor y relieve, a veces durante varias sesiones
  • El paso atrás: el lienzo se apoya, se observa a distancia y bajo distintas luces, varios días si hace falta
  • La decisión final: dejar de añadir, firmar y después nombrar la obra
Un lienzo nunca está terminado por falta de tiempo: lo está cuando añadir cualquier cosa equivaldría a quitarle algo.

Saber cuándo un lienzo está por fin terminado

Es probablemente la pregunta que más me hacen en el taller: ¿cómo se sabe que un cuadro abstracto está terminado, si no hay un modelo al que llegar? No existe una regla absoluta, pero hay una señal bastante fiable que se repite siempre: el momento en que dejo de mirar el lienzo para saber qué añadir y empiezo a mirarlo para comprobar que no haya que quitar nada. Mientras una zona siga pidiendo una corrección, el lienzo continúa. El día en que lo miro sin sentir esa necesidad —cuando el contraste, la materia y el equilibrio se sostienen juntos sin que ningún detalle reclame atención— sé que añadir una capa más estropearía lo ya construido. Ese instante preciso es, para mí, el verdadero final del proceso de creación, mucho más que un número de horas o de capas.

Del taller en el Tarn a las salas de Occitania, Madrid y Andorra

Este proceso lo repito, lienzo tras lienzo, desde mi taller en el Tarn, cerca de Toulouse. Algunas obras nacidas así — Synthèse d'Or, Équilibre, Blanc Immaculé — pueden verse hoy en la Colección completa, junto a más de cuarenta pinturas originales clasificadas por registro colorido, monocromo o figurativo. Otras han viajado más allá del taller: expuestas en Madrid, en Canillo (Andorra) o en varios municipios de Occitania, como recoge la página de Noticias, que reúne el conjunto de mis exposiciones desde 2021. Ver un lienzo en persona, con su relieve y sus variaciones de luz según el ángulo, sigue siendo la mejor manera de entender lo que horas de trabajo con espátula pueden llegar a producir.

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Proceso de creaciónPintura abstracta paso a pasoTécnica de la espátulaTaller de pintoraM. C. Lamamie de Clairac

Preguntas Frecuentes

¿Cómo nace un cuadro abstracto sin un modelo que copiar?+

El proceso parte de una intención —una paleta de colores, un contraste o una sensación que explorar— en lugar de un boceto previo. La composición se construye directamente con pintura, por capas sucesivas, hasta que el equilibrio entre colores y materia parece correcto.

¿Cuánto tiempo se tarda en pintar un cuadro abstracto?+

Varía mucho según el formato y el número de capas: algunos lienzos se resuelven en una sola sesión intensa, otros requieren varios días o semanas, con pausas entre cada retoque para valorar el equilibrio general de la composición.

¿Cómo se sabe cuándo un cuadro abstracto está terminado?+

No hay una regla universal, pero sí una señal fiable: el lienzo está terminado cuando ya no se busca qué añadir, sino que solo se comprueba que no haya que quitar nada. Si ninguna zona pide ya una corrección, añadir otra capa arriesgaría el equilibrio ya conseguido.

¿Por qué algunos cuadros abstractos tienen tanto relieve?+

Ese relieve suele venir de la pintura con espátula, una técnica que aplica el acrílico con espesor en lugar de en capas finas con pincel. La materia conserva la huella del gesto y capta la luz de forma distinta según el ángulo desde el que se mira el lienzo.

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